jueves, 30 de julio de 2009

Iracible.

La chica que está del otro lado, habla mucho. Habla todo el tiempo. Habla sin parar y de forma exagerada. Y me pone nerviosa. Habla con el jefe, con las compañeras, habla con la chica que cuida al hijo, y lo que es peor: habla con el hijo. Me pone mal, de verdad. Lo trata como a un idiota. Yo no sé cuantos años debe tener, pero por cómo le habla o es sumamente pequeño o tiene algún tipo de retraso mental totalmente irreversible. "Bueno hijito, mamá te ama, lloraste cuando me fui? ay mi vida, qué lindo". ¿Qué lindo le dice? ¿Lo felicita porque lloró cuando ella se fue de la casa? Cruel, falta de vida. Estoy segura que es de esas mujeres que no son importantes en la vida de nadie, entonces quieren sentirse imprescindibles en el pequeño mundo de sus hijos. Aparte boicotera de relaciones ¿vos no querés jugar con papá, no? Lo decía despacio, como para que nadie más la escuche, porque sabe que está mal que haga esa pregunta, lo sabe y por eso baja la voz para esta pregunta. Pobres tipos los que se separan, no solo tienen que lidear solos con los niños (algo para lo que naturalmente nunca están listos), sino que además tienen que revertir las pelotudeces que la ex dice acerca de ellos. Pobres tipos, de verdad.
Prende la radio, explica el programa de radio, da antecedentes de los locutores. Flaca: te lo pido con todo el amor que me queda, dejá en paz a tus cuerdas vocales y ponete a laburar. Y si no querés laburar, mirá fotos, lee el diario o comete otra manzana más. Pero dejame en paz, por favor que hoy, estoy iracible!

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